domingo, 23 de abril de 2017

FELIZ DÍA DEL LIBRO 2017

No te salves. Benedetti. Raspabook Día del Libro 2017.
https://vimeo.com/214181061

viernes, 24 de marzo de 2017

456 DÍAS EN BUENOS AIRES.

Hoy sé que partiré de esta ciudad siendo más sabía que cuando llegué. Es una de esas certeza que la mente erige con arrebatadora contundencia, y nada queda al otro lado.
Es curioso, cuando llegué a Buenos Aires, el pueblo reivindicaba en las calles la defensa de la educación pública. Lo gritaba masivamente, atorando avenidas y plazas en una marcha que sumió la ciudad en un caos y la hizo -por horas- intransitable. Más aún para una recién llegada como yo.
Descuidé mis ausencias: los míos al otro lado del océano, y viví Buenos Aires con una entrega expectante y apasionada fruto de la efervescencia que latía en la ciudad.
Luego llegaste tú, dos semanas después, dispuesto a descubrir Buenos Aires por mis inexpertos ojos bonarenses. Y no deja de ser curioso también, que lo primero que vieras tras el encuentro en el aeropuerto, las tres atentas a tu llegada, fuese el Parque de la Memoria. Un recuerdo al dolor y al daño tan irreparable siempre y ahora, tan cuestionado en su derecho.
No habrá otro día en Buenos Aires tras mañana, veinticuatro de marzo. Quizás las certezas, pese a su impronta de absoluta verdad, precisen de ciertos guiños caprichosos para demostrar su natural poder providencial y luminoso. Quizás; no sé. Porque llegaste aquí y te recibió una memoria de dolor y daño frente al Río de la Plata, la misma que te despedirá mañana dando voz en las calles al silencio que te dio la bienvenida en el paseo que nombra las vidas truncadas cuando todo era horror.
Es el mismo tipo de certeza que me lleva a asegurar que partiré mañana de una ciudad que me recibió pidiendo a gritos que no usurparan su educación, siendo otra mujer distinta y mejor. Curioso, sí, ellos gritan su derecho a la educación y yo siento que parto más sabia.

viernes, 24 de febrero de 2017

LA CASA DEL ÁRBOL


La única religión que he sabido explicarle a mis hijos
tiene por reino un árbol frondoso, algo de cuerda
y buena madera.
En la oscuridad del cuarto, cuando la noche convoca
los miedos de Iván para Iván, la cama es útero y es cueva que crea
y cura la angustia que nos cobija,
Aturdido y erizado, pega su lomo a mi pecho y yo,
aspiro su dulce olor animal.
Lo aspiro con ansia, como el depredador que olfatea enloquecido
un rastro, ése hilo pegajoso e invisible que ata su hocico
a la tierra y lo arrastra -sin tregua- hasta el hallazgo.
Así te respiro.
En esa intimidad construimos con pericia la casa
que nos salvará del desastre, porque no hay cura
si antes no hubo herida.
Escogemos el ramal que sostendrá el suelo, las poleas
que elevarán los frutos, el agua, la caza; todo el sustento.
Inventamos la escalera que nos acercará a la tierra.
Edificamos hasta que el sueño nos vence y el terror
se disipa y vuelve al padre del terror que lo guardará
hasta la noche de mañana, y la de pasado mañana,
y la del día siguiente a pasado mañana.
Es su forma de castigar nuestra soberbia por vivir.
No es mucho lo que les dejo.
Una casa en un árbol que apenas soporta
la embestida del día. Obligados a elevar un reino caduco
que solo alcanza a temperar su miedo a lo oscuro.
Mis criaturas salvajes olfateando el hilo pegajoso de un rastro de luz invisible y falaz
que doblegará sus hocicos a la tierra en espera del macabro hallazgo. 
No es mucho, lo sé,
pero es la única religión que he sabido explicarle a mis hijos.
Todo lo que no es selva, es muerte.

miércoles, 15 de febrero de 2017

CAMBIO DE TEMPORADA


Observo la montaña de camisetas que dejé esta mañana dispuestas
sobre tu cama para sustituir los jerséis aún colgados del ropero, y pienso
en las libélulas; en la vida anfibia de las libélulas.
En su infancia, como larvas, inmersas
en un medio acuático, cambiando la camisa una y otra vez,
hasta llegar a la última, la más grande de todas: la exuvia.
La larva abandona su última muda, sale del agua y
extiende por vez primera sus alas. Emergencia.
Este hecho se conoce así: Emergencia.
Y es extraordinario que un animal
que hasta ese momento ha vivido en el agua:
respirando en ella y cazando animales acuáticos pase,
en cuestión de minutos, a respirar en el aire,
cazar presas que jamás ha visto y volar con una destreza
que no es comparable a ninguna otra especie animal. 

Mientras apilo las camisetas que guardé al final del pasado verano
y que éste ya no usarás, pienso en las libélulas y su truncada vida anfibia.
Catástrofe. Este hecho se conoce así.
Sucede en cuestión de días.
La madre dobla cuidadosamente la exuvia mientras el cachorro
muda la voz, arremete contra presas que jamás había visto
y vuela por el cuarto con una destreza
que ninguno de los dos alcanzó prever.

jueves, 29 de diciembre de 2016

MÚSICAS POSIBLES. YO SOY UN PAÍS. LARA LÓPEZ.

Termino el 2016 con el inmenso regalo de escuchar poemas de Yo soy un país en la voz de la periodista y locutora Lara López para el programa Músicas Posibles de Radio3. Una selección musical de lujo para acompañar algunos poemas de Yo soy un país. Deseo que disfruten tanto como yo.
http://blog.rtve.es/laralopez/2016/12/yosoyunpais.html

domingo, 25 de diciembre de 2016

DE LO AUTOBIOGRÁFICO EN EL POEMA.

El poema nace del asombro. Del asombro en el sentido más estricto de la palabra: la acogida de lo inesperado en nosotros. Hablo de algo accidental no convocado por el anhelo de búsqueda o la curiosidad. El asombro como asalto.
Y su embestida se licua a través de nuestra capacidad de recepción y de percepción. Pasa por lo mamado, lo aprendido, lo descubierto; por lo acumulado. Por lo que está pero está dormido. Por lo que quedó: lo vitalmente atesorado. Incluso por lo secretamente anhelado.
El elemento autobiográfico en el poema es anecdótico. Lo que realmente convierte el hallazgo en poema, es la universalización de ese asombro. La capacidad de hacer que otros quepan en él y se reconozcan en la coordinada vital que replican los versos.

lunes, 21 de noviembre de 2016

LECTURA EN LOS LUNES LITERARIOS DE ZALACAÍN

El lunes día 28/11 a las 21.30 leeré poemas de mi próximo poemario "Lo Salvaje" en la cafetería Zalacaín dentro del ciclo Los Lunes Literarios. Será un placer compartir ese rato con vosotros. No tendría sentido de otro modo.
Nos vemos.

domingo, 20 de noviembre de 2016

DESLINDE 2016. I FESTIVAL POÉTICO CARTAGENA.

El lunes 21/11 cuatro poetas del catálogo de Raspabook leeremos en la librería Santos Ochoa (c/ del Carmen,29 Cartagena) a las 20.00 h. Katy Parra, Natalia Carbajosa, Carmen Piqueras y yo. Ganísimas de compartir un rato con estas talentosas poetas y por supuesto, con los lectores de Cartagena.
Les dejo el programa para que puedan ver otras actividades de este festival y se animen a disfrutarlas.
https://www.cartagena.es:8443/gestion/documentos/18989.pdf

domingo, 6 de noviembre de 2016

LA HABITACIÓN AZUL


A veces hablamos de amor después del sexo.
No antes, no durante, no siempre;
a veces.
 

jueves, 20 de octubre de 2016

EL ASOMBRO Y EL POEMA.

El poema ha de construirse desde el asombro. Es ahí donde se escriben -aún sin palabras- los primeros versos del poema.
No hablo de curiosidad. La curiosidad alberga un deseo de complacencia, de respuesta. La curiosidad es el principio de una búsqueda; anhela reciprocidad.
Mirar el mundo con asombro devuelve preguntas, plantea dudas, desordena; no da respuestas: incita a la pregunta.
Primero está el asombro: el arrebato de la sorpresa, y luego, horas, días o meses después, se revela el desorden fruto del asombro. En ese ejercicio de vestir con palabras las secuelas del asombro, nace la intención del poema. No hay intención si antes no hubo asombro.
En el papel, el poema se descubre, atento siempre a lo de fuera y a lo de dentro. No con la mirada de la búsqueda, sino con la del encuentro.

jueves, 11 de agosto de 2016

¿HABLAMOS DE CULTURA? HABLEMOS.

La cultura como insurrección, como impugnación frente a valores dominantes, como mecanismo de transformación, como innovación social, como ejercicio de educación y sensibilización encaminados a crear espacios de eclosión y acción necesarios para mitigar la desigualdad de oportunidades.
La cultura como punto de encuentro y reflexión lejos de prácticas que la empoderen como una estrategia de posicionamiento social.
La cultura como un espacio complejo y diverso imposible de envasar y servir en cómodas dosis.
La cultura interpela, llama al debate; dialoga. Transforma la duda sin generar certezas; no es su fin. No hay dogma. Su naturaleza está sujeta a una creatividad y pluralidad ajena al individualismo y el inmovilismo. Produce estrategias de transformación interna y también colectiva. No adoctrina; muestra, enseña, desnuda, ilumina, zarandea, asombra, acoge y recoge.
La cultura como una forma de abrazo y no de exilio.
Se trata de eso.
De eso, y de practicarlo también.

miércoles, 10 de agosto de 2016

FLOR DE UN DÍA.

Imagina con desmesura, construye con sosiego, madura con intimidad, escribe con maestría y comparte con discreción.
Porque el que imagina con pretensiones, construye con impaciencia, madura con ligereza, escribe con desmesura y comparte con ambición; inventa historias vacías, con emociones huecas que no se anudan bien, que no se agarran al alma ni manchan la piel, ni expanden lo visible ni nombran sin nombrar lo invisible, ni calan lo seco ni agitan lo fèrreo. Nacen huèrfanas de asombro y talento, y mueren ahogadas en ellas mismas. Como flores arrancadas de la tierra que agonizan en un jarrón. Decoran, sí, pero ya están muertas.

jueves, 21 de julio de 2016

LA MAR DE LETRAS 2016. REINVENTANDO A TRANSTRÖMER

TRISTEZA DE LA TIERRA 

Supimos del dolor de la tierra,
y envejecimos.
Nosotras,
amasadas con su materia, vulnerables
a su algarabía y su llanto,
besamos también el daño y la herida.
¿Quién reparará esta casa de arena?
 
Tumbadas sobre la hierba pajiza y sin brío
que crecía en la colina donde en verano
la bestia y yo retozábamos hasta prendernos
de frescor y oler a madre,
nos hacíamos estas y otras preguntas
sin hallar respuesta.
Exudaba la tierra el mal en sus frutos,
antes jugosos y picados,
ahora insípidos y malolientes.
La casa de madre también es arena, decía la bestia.
Dejamos de alimentarnos.
 

El verano llegó replicando un infierno
nunca antes conocido. Todo ardía:
los bosques, los pastos, el aire, los pájaros;
nosotras. Agonizábamos en un vientre de fuego.
Resguardadas a la margen de un inexistente río,
añorábamos el frescor de sus desaparecidas aguas mientras
observábamos el pedregal seco
ahora vertedero putrefacto de troncos, ramas y moscas
como un cadáver abandonado tras la cacería
a merced de alimañas menos piadosas.
Seremos arena perlada en este desierto.
 

Una noche, casi al final de la incendiaria estación,
subimos a la colina y sobre su dermis
terrosa y ajada,
buscamos consuelo en las estrellas.
Nos acariciábamos el cuerpo y la cara con los ojos entornados
para aprendernos de memoria con el tacto y el olor.
Amada mía, te recuerdo porque mi pecho
guarda la forma exacta de tu lomo.
En esa noche de intimidad y silencio quiso la madre
gritar el nombre de todos sus hijos.
Tal vez por rabia, o por desobediencia
o quizás por piedad, una lluvia fina y persistente
comenzó a empaparnos.
Como un asombro siempre luminoso
cuando la isla extiende su mano
y nos arranca de la tristeza.
 
POEMA QUE CONVERSA CON EL POEMA DE TRANSTRÖMER "CUANDO VOLVIMOS A VER LAS ISLAS" DE SU LIBRO "EL CIELO A MEDIO HACER" (1962). TRADUCCIÓN DE ROBERTO MASCARÓ.


domingo, 17 de julio de 2016

BIOGRAFÍA

Hace unos meses me ocurrió algo hermoso. Necesitaba explicarle a alguien qué tipo de persona era, a alguien que no hablaba mi idioma. Queríamos compartir un trabajo creativo y yo no sabía muy bien cómo contarle quién era yo: ¿Cómo es Vega? Entonces me acordé del video que hay en la biografía de mi web, un regalo de mi familia y le dije, mira el video. Creo que te podrás hacer una idea de cómo soy. A las pocas horas tenía la confirmación, Sí, creo que ahora me puedo hacer una idea de cómo eres. Cuenta con mi trabajo. Ahora nuestro trabajo.
https://vimeo.com/173168939

martes, 28 de junio de 2016

DEL DAÑO Y LA HERIDA


Todas las muñecas que he tenido
han sido torturadas por mi hermano.
Infante desairado por saberse no invitado
a nuestras tardes de princesas y té,
aliviaba su ira con las inertes doncellas. 

Trasquilaba sin destreza sus largas melenas.
Un enjambre de mechones y rizos
a los pies de El cruel,
como hojas secas del otoño precoz
que desterraba al olvido la candidez
de sus rostros infantiles.
Tiznaba de bolígrafo los blancos dientes,
punteaba con rotulador sus caras, sus cuerpos
para que tuvieran varicela,
para que nadie las volviera a amar;
para que envejecieran enfermas.
Circulaba de rojo sus incipientes pechos,
sus virginales sexos,
profecía de la vulnerabilidad
de sus femeninos cuerpos:
ahí les nace el dolor y el placer.
Ahí morará la bestia. 

Practicaba, como digo, éstas y otras fechorías mas
solo una rutina repetía con todas ellas,
signo inequívoco de su terca crueldad. 
 
Decapitaba a las exánimes doncellas e introducía en sus cuerpos
todo tipo de cachivaches: una canica,
algunos chicles masticados, el brazo de un madelman,
las cuatro ruedas de un coche roto; cualquier cosa que se le antojara
hasta rebosarles el cuello ya deformado
por la brutalidad de la ingesta.
 
Yo las vaciaba pacientemente,
con una aguja de molde de mamá.
Luego, ella, las frotaba con acetona
hasta borrarles las pintadas –que no las marcas-,
ésas quedaban como muestra indeleble
de las torturas soportadas.
Las perfumaba, las vestía y les atusaba el pelo. 

A la noche, las traía de vuelta a las estanterías
de mi cuarto
pero todas quedaban con la cabeza vencida:
ya nunca volvían a mirar al frente.
Recompuestas con ese gesto de indignidad y sumisión
que las condenaba de por vida
a mirar al suelo. 

Así descubrí que todo cuerpo violentado sana sus heridas
con amor y esmero,
salvo la más invisible a los ojos del mundo:
el recuerdo del daño
sobreviviendo soberbio
en el universo íntimo
de nuestra irreparable memoria.